3 de octubre de 2009

Un payaso en el espacio.

Los viajes espaciales han dejado de ser un terrenos exclusivo de la ciencia. Ya no se trata de primates, o de perros, ni siquiera de astronautas de alguna orgullosa nacionalidad, sino de personas, comunes y corrientes, dispuestas a pagar miles de dólares con tal de ver a la Tierra desde fuera. Tal ha sido la magnitud que ya logramos poner un payaso en órbita.


Así es, el magnate del Cirque Du Soleil, Guy Laliberte, se convirtió en el primer payaso enviado al espacio. Los meses de entrenamiento y 35 millones de dólares que se reportaron para este viaje personal, quizá valgan la experiencia de una vista exclusiva a nuestro hogar.

Ahora que este empresario canadiense nos mira desde lejos, la pregunta que nos asedia es ¿quién será el siguiente turista espacial? El primero fue un empleado de la NASA, Dennis Tito, después el empresario sudafricano Mark Shuttleworth en el 2002, Gregory Olsen, un empresario estadounidense, lo logró en el 2005 y en el 2006 fue el turno del creador de videojuegos Richard Garriot.

Cada día parece que las playas con arenas más blancas, o las islas artificiales de Dubai ya no son lo suficientemente buenas cuando existe la posibilidad de ver el planeta desde el exterior. A pesar de la incomparable vista, ¿qué hace de los viajes espaciales algo tan llamativo? Por el momento parece terreno sólo para millonarios que sin tener más lugares que conocer encuentran el espacio llamativo.

[via] in English

1 comentario:

  1. holla ' Ariel '

    muy interesante su blog '
    mi español es horrible ",
    pero si puede pasar en mi blog también'

    =D

    ResponderEliminar

Aqui puedes dejar un comentario!! Gracias por participar !! Ariel